adopta

Adoptar a un galgo es una experiencia única y muy especial. Ya te avisamos que crea adicción y quien adopta a un galgo siempre vuelve a por más. Con todo, es muy importante que sepas que la adopción ha de ser una decisión meditada, segura y de acuerdo con los miembros de tu familia. A partir de su adopción, el galgo pasará a formar parte de ella y tendrá los mismos derechos y exigirá las mismas responsabilidades o más.

Por ello, antes de adoptar, plantéate una serie de cuestiones fundamentales:

  • ¿Tengo tiempo para dedicarle al animal? Ten en cuenta que necesita pasear, al menos, tres veces al día, además de disfrutar de la compañía de ti y de tu familia.
  • ¿Dispongo de la solvencia económica necesaria para hacerme cargo de un miembro más en mi familia? Un animal conlleva una serie de gastos en comida y veterinarios que hay que valorar antes de lanzarse a la adopción.
  • ¿Vivo en un lugar adecuado para tener un galgo? ¿Es propiedad o alquiler? Si es este último, ¿me permiten la tenencia de animales?
  • Si tengo familia, ¿todos los miembros de ésta quieren adoptar al animal? La decisión ha de ser consensuada en previsión de evitar futuros problemas.
  • ¿Estoy preparado para los posibles daños que el perro pueda ocasionar en casa? Los galgos son perros que vienen con traumas y que no estaban acostumbrados a vivir en un hogar. En ocasiones pueden hacer sus necesidades o causar algún desperfecto hasta que se acostumbren. Si no vas a tener paciencia para soportar este punto, es mejor que no adoptes.

Si después de unas respuestas sinceras a todas estas preguntas quieres adoptar a un galgo y que tu vida cambie para siempre escribe a adopciones@baasgalgo.org.